Qué es conciliar el banco
Conciliar es comprobar que el saldo del extracto bancario y el saldo de la cuenta Banco en tu contabilidad cuentan la misma historia. Casi nunca coinciden a simple vista: hay movimientos que el banco ya registró y vos todavía no, y al revés.
El objetivo no es que los dos saldos den igual a cualquier costo, sino explicar cada diferencia con un respaldo. Una diferencia sin explicar queda abierta hasta encontrar su origen.
1. Reuní las dos fuentes del mismo período
Descargá el extracto de la cuenta y el mayor de la cuenta Banco del mismo período. Si el extracto está en PDF, podés pasarlo a Excel con la herramienta gratuita.
Partí de la conciliación del mes anterior: las partidas que quedaron pendientes ahí son las primeras que tenés que buscar este mes.
2. Cruzá los movimientos uno por uno
Marcá en las dos fuentes los movimientos que coinciden por referencia, importe y sentido. La fecha puede variar unos días entre el registro y la acreditación.
Un importe igual no alcanza para dar por buena una coincidencia: dos cobros del mismo valor pueden ser operaciones distintas. Si hay una referencia, usala; si no, revisá el respaldo.
3. Clasificá lo que quedó sin cruzar
En el banco y no en tu contabilidad suelen aparecer comisiones, impuestos al débito y al crédito, retenciones de Ingresos Brutos como SIRCREB, intereses y débitos automáticos. Registralos con el comprobante o el detalle del banco.
En tu contabilidad y no en el banco suelen quedar depósitos en tránsito y cheques emitidos que todavía no se cobraron. Esos no se ajustan: quedan como partidas pendientes hasta que aparecen en el extracto.
Si encontrás un error de carga, de un lado o del otro, corregilo en su origen y dejá anotado qué cambió.
4. Armá la conciliación
Partí del saldo del extracto, sumá los depósitos en tránsito, restá los cheques pendientes de cobro y llegás al saldo que debería mostrar tu contabilidad. Si después de registrar los débitos y créditos del banco todavía hay diferencia, buscala: no la cierres con un ajuste sin respaldo.
Guardá el extracto, el mayor, la planilla de conciliación y los comprobantes. Así cualquier persona del equipo puede seguir el trabajo el mes que viene.
Ejemplo resuelto con datos ficticios
Los importes de este ejemplo son inventados y solo sirven para practicar el método: no corresponden a ninguna empresa ni banco.
Del lado del banco: el extracto al 31 de octubre muestra un saldo de $1.250.000. Hay un depósito del 31 que el banco acredita el 2 de noviembre ($180.000, depósito en tránsito) y un cheque emitido que todavía no se cobró ($95.000). Saldo conciliado: $1.250.000 + $180.000 − $95.000 = $1.335.000.
Del lado de tu contabilidad: el mayor de la cuenta Banco muestra $1.352.300. El extracto trae tres movimientos que todavía no registraste: la comisión de mantenimiento de cuenta ($8.500), el impuesto sobre los débitos y créditos ($6.200) y una retención SIRCREB ($2.600). Los registrás con el detalle del banco: $1.352.300 − $8.500 − $6.200 − $2.600 = $1.335.000.
Los dos lados llegan a $1.335.000, así que la diferencia entre $1.250.000 y $1.352.300 quedó explicada partida por partida. Si no hubieran coincidido, la diferencia seguiría abierta hasta encontrar su origen, sin cerrarla con un ajuste sin respaldo.
Cuando hay muchos movimientos
Con cientos de movimientos por mes, cruzar a mano lleva horas. La plantilla gratuita ordena el trabajo y el comparador encuentra las referencias que coinciden. En FYSCAL AI, los extractos se leen solos, los cruces se proponen con su evidencia y lo que queda abierto se revisa por motivo.